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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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Lección 7 Para el 17 de mayo de 2008 

El enigma de su conducta 



Sábado 10 de mayo 

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Mateo 4:12, 13; 8:28- 
32; 11:18, 19; 21:12, 13; Lucas 2:41-51; 5:32; 1 Corintios 1:26-28. 

PARA MEMORIZAR: ^^^^^^^^ 

''Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre 
comilón, y bebedor de vino, amigo de publícanos y de pecadores'' (Mat. 
11:19). 



UNO DE NUESTROS PROBLEMAS CON JESÚS es nuestra perma- 
nente tentación de recrearlo a nuestra imagen. El revolucionario piensa 
en Jesús como uno de ellos; los conservadores sociales creen que lo tie- 
nen en su propio rincón. Hasta cierto punto, esto es inevitable. Después 
de todo, nuestra propia cultura y nuestra situación forman el marco 
en el que, tanto consciente como inconscientemente, consideramos la 
realidad. Pero, ser conscientes de este hecho ofrece alguna esperanza de 
que podamos comenzar, por lo menos en una forma limitada, a trascen- 
derlo, e intentar un enfoque tan objetivo como podamos, del Jesús que 
encontramos en los evangelios. 

Una vez que hacemos esto, descubrimos que no es tan fácil en- 
casillarlo, no es fácil ponerlo en un prolijo paquete con la etiqueta de 
resuelto. En cambio, nos encontramos legítimamente perplejos por as- 
pectos de su conducta, preguntándonos: ¿Espera él que nosotros hagamos 
eso, y de la misma manera que él? 

Esta semana consideraremos algunas de las acciones más enigmá- 
ticas de Jesús con el fin de aprender qué podemos aplicar y, tal vez, no 
aplicar, a nuestras propias vidas. 



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Domingo 11 de mayo 

¿ABANDONARA LOS PADRES? 

Como se afirmó antes, los evangelios son casi totalmente silenciosos 
acerca de los primeros treinta años de la vida de Jesús. Aunque no se dice 
mucho, hay un informe de ese período que nos hace detenernos. 

Lee Lucas 2:41 al SLA primera vista, ¿qué impresión deja este 
pasaje acerca de la consideración de Jesús por sus padres? Por otro 
lado, ¿qué otra cosa podría estar sucediendo allí? ¿Qué indicio podría 
darnos el versículo 47? 

El incidente, superficialmente, da la impresión de un muchacho 
irresponsable, totalmente despreocupado por el dolor y la ansiedad de 
sus padres. ¿Qué padres no estarían terriblemente enojados por esa apa- 
rentemente insensible falta de cuidado por el bienestar de sus padres y 
las reglas del hogar? 

Este es uno de esos eventos que muestran los límites del uso de 
la conducta de Jesús, como modelo, en cada situación. Lo que ocurre 
aquí, aparentemente, es que el carácter mesiánico de Jesús ya comenzó 
a brillar a la tierna edad de 12 años. Él está llegando a ser consciente 
de una lealtad a un Poder infinitamente superior al de sus padres, por 
mucho que él los respetara. La brevedad del informe de Lucas deja una 
docena de preguntas sin responder, tales como: ''¿Quién alimentó y alojó 
al muchacho esos tres días? ¿Tuvieron los sacerdotes alguna preocupación 
por encontrar a sus padres? 

Lee la respuesta de Jesús a sus padres. ¿Qué les estaba diciendo, 
por lo menos, indirectamente? 

Lucas informa: "Mas ellos no entendieron las palabras que les ha- 
bló" [Luc. 2:50). Jesús regresó a su hogar con ellos y, como niño, estuvo 
sujeto a ellos [vers. 51); pero él se había preocupado por establecer la 
posición de una lealtad superior. Tampoco hay alguna indicación de que 
él alguna vez pidiera disculpas por el terrible inconveniente que había 
causado a sus ansiosos padres. 



La vida entera de Jesús fue guiada por la supremacía de Dios y 
del Reino de Dios, aun al costo de ser mal comprendido. ¿De qué 
maneras podría tu lealtad a Dios ser mal comprendida por otros? Si 
esto alguna vez te ocurrió, ¿qué aprendiste, que tal vez puede ayudar 
a alguna otra persona que está pasando por una experiencia simi- 
lar? 



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Lunes 12 de mayo 

¿MOSTRAR ENOJO? 

Cuando Jesús descendió del monte de la Transfiguración, un hom- 
bre salió de la multitud que esperaba en la base, con un pedido de que 
Jesús sanara a su hijo. Había llevado a su hijo a los discípulos, explicó el 
hombre, pero ellos no habían podido curarlo. La respuesta de Jesús, como 
nos llega en la traducción, da la impresión de que Jesús se enojó por el 
pedido: "[Oh, generación incrédula y perversa!", contestó Jesús, "¿hasta 
cuándo os he de soportar? Traédmelo acá" [Mat. 17:17). Por lo menos, 
tales palabras parecen poco características de aquel a quien hemos llega- 
do a conocer como el "tierno Jesús, manso y humilde". ¿Cómo podríamos 
explicar el tono de Jesús aquí? Es un pedido difícil. Los evangelios men- 
cionan otras ocasiones en las que Jesús también pareció estar enojado. 

¿De qué modo comprendes los siguientes pasajes? Mateo 21:12, 
13; Marcos 3:1-5. 

Muchos cristianos consideran que la forma en que debemos hacer 
las elecciones en nuestro mundo contemporáneo y complejo es pre- 
guntar: ¿Qué haría Jesús? Suena bien sencillo, hasta que uno se hace 
la pregunta preliminar lógica: ¿Qué hizo Jesús? Aquí descubrimos que 
las respuestas no siempre son tan sencillas como pensamos. ¿Cuáles 
son, por ejemplo, las implicaciones de los pasajes recién indicados para 
nuestra conducta hoy? 

"Presumiendo que lo que Jesús haría hoy tiene alguna correlación 
con lo que él hizo entonces -en la Palestina romana del siglo I d.C. 
[...]-, ¿de qué manera un cristiano contemporáneo replicaría y apli- 
caría estos incidentes extravagantes de maldecir un árbol y trastornar 
el Templo? Si nuestra frutería favorita no tuviera una fruta específica 
que deseamos ardientemente -porque tal vez no sea la temporada- 
¿maldeciríamos, con la bendición de Jesús, a la frutería, al productor y 
a todo lo que estuviera a la vista? Y si el predicador habla demasiado 
acerca del dinero un domingo o si nos disgustamos con diversos direc- 
tivos y programas de la iglesia, ¿entramos furiosos a la hora del culto y 
comenzamos a dar vuelta los bancos, el pulpito, los adornos -todo lo 
que no esté clavado al piso- y echamos afuera a los ujieres?"-?. Scott 
Spencer, What Did ]esus Do?, p. ix. 

¿Qué principios debiéramos tomar en cuenta con respecto a pre- 
guntas como estas? ¿Dónde interviene el sentido común espiritual? 
Jesús vino como el Mesías, el Salvador de la humanidad. ¿De qué 
modo distinguimos lo que él hizo estrictamente en ese papel, de lo 
que él quiere que nosotros sigamos? 



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Martes 15 de mayo 

¿DESTRUCCIÓN DE PROPIEDADES PERSONALES? 

Una preocupación subyacente en la lección de esta semana se cen- 
tra en la forma en que usamos a Jesús como nuestro modelo. ¿Cuan 
sincera es la meta de "seguir su ejemplo"? Y, lo que estamos notando es 
que es un asunto que reclama el pensamiento y la discriminación más 
cuidadosos. Ciertamente hay casos y casos; de hecho^ en la mayoría de- 
tectamos un claro y ético ejemplo para seguir; en otros, el principio no 
es muy claro. Veamos dos casos: 

Lee Mateo 8:28 al 32 (comparar con Mar. 5:1-20; Luc. 8:26-39) 
y Mateo 21:18 y 19 (comparar con Mar. 11:12-14, 20, 21). ¿Por qué 
crees que Jesús permitió que los demonios entraran en la manada de 
cerdos? ¿Habríamos nosotros hecho lo mismo si los animales hubiesen 
sido ovejas? ¿Dónde estaba la simpatía en esta acción de Jesús, aquí? 
¿Había una preocupación de parte de Jesús de que, sin tomar en cuen- 
ta las limitaciones de la dieta, la manada, de todos modos, represen- 
taba los ingresos de una o más familias de esa aldea? ¿De qué modo 
entraría en el cuadro la idea de una compensación? 

"Si estos cerdos eran propiedad de gentiles, nos quedaríamos sin 
una verdadera explicación de su destrucción. Decir que los demonios 
recibieron solo la orden de abandonar a los hombres, y el entrar en los 
cerdos era un acto de los demonios mismos, contradeciría su pedido a 
Jesús, y la clara afirmación de Marcos y de Lucas de que Jesús les dio 
permiso". -R. C. H. Lenski, The Interpretation ofSt. Matthew's Gospel, p. 
353. Otro erudito bíblico ve, en la acción de Jesús, "una protesta muy 
fuerte". "El nombre legión' y un cerdo como mascota", dice este eru- 
dito, "ambos representan la ocupación militar romana". De este modo, 
la intención de Jesús era "protestar contra la posesión opresiva de Israel 
por los romanos".-?. Scott Spencer, What Did Jesús Do?, p. 101. 

Elena de White dice que ''esta pérdida había sido permitida por 
misericordia hacia los dueños de los cerdos. Estaban absortos en las 
cosas terrenales y no se preocupaban por los grandes intereses de la 
vida espiritual. Jesús deseaba quebrantar el hechizo de la indiferencia 
egoísta, a fin de que pudiesen aceptar su gracia" {DTG 305). Aunque 
estos comentarios pueden ayudarnos a comprender ciertas calamida- 
des que nos vienen personalmente, ¿cómo vemos que establecen algún 
tipo de precedente con respecto a nuestras acciones? ¿O es esta una 
de aquellas acciones que pertenecen al papel de Jesús como Mesías- 
profeta y, como tales, no tienen la intención de ser un ejemplo para 
que nosotros sigamos? Y ¿cómo haríamos que entrara en el mismo 
caso la maldición de la higuera (que probablemente tenía un dueño)? 

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Miércoles 14 de mayo 

¿DESCUIDARA LOS PERSEGUIDOS? 

En su descripción más dramática del Juicio Final, Jesús nos cuenta 
que dividirá a las naciones reunidas delante de él en dos grupos, las 
ovejas y los cabritos. A las ovejas les dice, entre otras cosas: "Estuve [...] 
en la cárcel, y vinisteis a mí" [Mat. 25:36). 

Lee los siguientes textos a la luz del pronunciamiento de Jesús so- 
bre el Juicio. Expresa tu impresión inmediata acerca de cómo crees que 
el texto se relaciona con la referencia que da a la prisión, en el Juicio. 

Mat. 4:12, 13 

Mat. 11:2, 3 

Mat. 14:1-13 

¿Cómo se explica la conducta de Jesús durante el tiempo que Juan 
el Bautista estuvo en la cárcel? Al oír por primera vez del apresamiento 
de Juan, él regresa a Galilea [Mat. 4:12). Y toda la evidencia sugie- 
re que Juan no recibió ninguna visita de sus ilustres contemporáneos 
mientras estuvo en la mazmorra, una clara implicación que da Mateo 
11 :2 y 3. De acuerdo con este pasaje, Juan envía a dos de sus discípulos 
a Jesús con una pregunta; siendo este, aparentemente, el único contacto 
disponible para él. Siguiendo la visita de los enviados de Juan, Jesús 
inicia una elevada alabanza del confinado profeta, pero no lo visita. 

Una de las preguntas más persistentes que afrontamos como seres 
humanos se centra alrededor del tema del sufrimiento: "¿Dónde está 
Dios cuando sufrimos?" En la experiencia de Juan, tenemos una respues- 
ta parcial, en términos de la conducta de Jesús. Aunque él era Dios en 
carne humana, con poder para actuar, Jesús no interviene para rescatar a 
aquel que había ayudado a preparar el terreno para su propio ministerio. 
Y, siguiendo al asesinato de Juan, todo lo que recibimos de Jesús [quien, 
sospechamos, lo sintió profundamente) es silencio. Tampoco es probable 
que él o sus discípulos hayan asistido al funeral de Juan. 

¿Cómo explicarías la conducta de Jesús durante este período os- 
curo de la vida de Juan? ¿Cuáles ftieron las probables circunstancias 
atenuantes que pudieron haber tenido algo que ver con su decisión? 

[Ver el Comentaño bíblico adventista, t. 5, p. 307, que sugiere que las 
autoridades estaban intentando silenciar tanto a Juan como a Jesús.) 



Y ¿cómo puede la conducta de Jesús, durante todo el episodio 
con el Bautista, ayudarnos a comprender el silencio de Dios en nues- 
tros propios tiempos de dificultades? 



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g J U eves 15 de mayo 

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^ ACOMPAÑA A LOS INDESEABLES 

La mayoría de nosotros tenemos una imagen "maquillada" de Jesús. 
Y, aunque hayamos oído repetidas veces que se asociaba con aquellos 
que su propia sociedad consideraba inaceptables^ nuestra imaginación 
no se da cuenta de lo que esto significa, o va demasiado lejos. A me- 
nudo, más bien que abordar tranquilamente lo que este aspecto de la 
vida de Jesús debería significar para nosotros hoy en una base personal, 
usamos esta conducta para golpearnos unos a otros en la cabeza, por ser 
demasiado exclusivistas, o demasiado conservadores, con respecto a los 
elementos más oscuros de la sociedad. Sin embargo, uno sospecha que, 
el hacer un examen cuidadoso de las relaciones de Jesús con los inde- 
seables de sus días, nos dejaría a la mayoría [si no a todos) sintiéndonos 
por lo menos un poco incómodos. 

Examina los siguientes pasajes. ¿Qué mensaje encontramos en 
ellos? Mateo 9:10-13; 11:18, 19; Lucas 5:32; 1 Corintios 1:26-28. 



Si aplicamos estos pasajes a nuestros tiempos, nuestra imaginación 
debería ver a Jesús sentarse con personas de dudosa moralidad en am- 
bientes de profundo compañerismo [como era la ocasión de la comida 
en el mundo antiguo). Se come y bebe; se oye música fuerte y estriden- 
te; prostitutas activas se mueven en las sombras. Ese es el ambiente, y a 
esos lugares fue Jesús. 

Es interesante que, de Jesús mismo, aprendemos acerca de las eti- 
quetas más peyorativas que sus enemigos proclamaron acerca de él: que 
él era "un comilón y un bebedor de vino" [Mat. 11:19; Luc. 7:34). "Es- 
tas calumnias nunca tendrían un efecto adverso contra Juan el Bautista 
o Gandhi, pero para uno que pasaba tanto tiempo como Jesús frecuen- 
tando y hablando acerca de comidas y banquetes, harían alguna mella, 
aun cuando pudiera ser exagerada". -F. Scott Spencer, What Did Jesús 
Do?, p. 90. Por exagerado que fuera, no era nada menos que extraordi- 
nario que el Salvador del mundo fuera acusado de embriaguez y gloto- 
nería. 



¿Qué podemos aprender de estos textos que podemos aplicar a 
nuestras propias vidas? ¿Qué no deberíamos aplicar? Al responder, 
piensa en qué propósito pudo tener Jesús para estar con esa gente. 
¿De qué modo tu respuesta nos ayuda a comprender qué principios 
prácticos podemos obtener? 



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Viernes 16 de mayo 

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: "Jesús veía en toda alma a un ser que 
debía ser llamado a su Reino. Alcanzaba el corazón de la gente yendo 
entre ella como quien desea su bien. La buscaba en las calles^ en las 
casas privadas, en los barcos, en la sinagoga, a orillas del lago, en la fiesta 
de bodas. Se encontraba con ella en sus ocupaciones diarias y manifes- 
taba interés en sus asuntos seculares. Llevaba sus instrucciones hasta 
la familia, poniéndola, en el hogar, bajo la influencia de su presencia 
divina. Su intensa simpatía personal lo ayudaba a ganar los corazones" 
(DTG125, 126). 

"Solo el método de Cristo será el que dará éxito para llegar a la 
gente. El Salvador trataba con los hombres como quien deseaba hacer- 
les bien. Les mostraba simpatía, atendía sus necesidades y se ganaba su 
confianza. Entonces les decía: 'Seguidme'" [MC 102). 

PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 

1 . ¿Qué es enojo justo? ¿Cuándo es legítimo, y cuándo no lo es? 
Lleva lo que has pensado a la clase, para compartirlo y analizarlo. 

2. ¿De qué modo la relación de Jesús con los indeseables es una 
guía para nosotros? ¿En qué condiciones podría nuestra asociación con 
pecadores llegar a ser un peligro para nuestras propias almas? En todos 
sus contactos sociales, Jesús pareció controlar la situación. ¿Qué nos 
debería decir eso en nuestros propios intentos de penetrar en las áreas 
más cuestionables de la sociedad? 

3. ¿Hasta qué punto la conducta de Jesús es un modelo para noso- 
tros hoy? ¿Hasta qué punto no lo es? ¿Cuáles son otros ejemplos de su 
conducta aquí, que podrían constituir un problema para que nosotros 
los sigamos? 

4. Piensa más en la idea de ser mal comprendido por otros al pro- 
curar seguir la voluntad de Dios. Aunque veamos ejemplos de esto, tales 
como en la vida temprana de Jesús, ¿por qué debemos ser cuidadosos? 
Es decir, algunas personas han hecho algunas cosas muy perjudiciales 
para sí mismas y para otros, todo porque creían que Dios les había di- 
cho que las hicieran. ¿Cómo podemos estar seguros de que Dios nos 
está llamando a hacer ciertas cosas que podrían hacer que otros nos 
comprendan mal? ¿Por qué deberíamos estar listos para recibir consejos 
de otros antes de hacer ciertas cosas que estamos convencidos de que 
Dios nos dijo que hiciéramos? Al mismo tiempo, ¿cómo podemos ser 
cuidadosos para no interferir con alguien a quien Dios está conducien- 
do de maneras que nos parecen extrañas? 



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